Campos de interferencia geopáticos
Estos campos alteran las energías naturales del suelo y pueden manifestarse en forma de flujos de energía invisibles. Se observan desde hace siglos y, tradicionalmente, se denominan «vías de agua» o «radiación terrestre».
La radiestesia moderna y la biología de la construcción han desarrollado métodos que permiten identificar este tipo de campos perturbadores. No todo el mundo reacciona de la misma manera, pero muchas personas notan una diferencia clara cuando se armonizan estas zonas.
Entre los efectos típicos que se asocian a este tipo de campos se encuentran:
- sueño agitado
- Cansancio matutino a pesar de dormir lo suficiente
- inquietud difusa o irritabilidad
- Dolores de cabeza o sensación de opresión
- Dificultades para concentrarse
- regeneración reducida

Los campos de interferencia geopáticos se deben a procesos naturales que tienen lugar en el subsuelo

Las corrientes de agua
generan fricción y tensiones eléctricas que se irradian al entorno.

Las fallas geológicas
provocan anomalías eléctricas y magnéticas

Gas radón
penetran en los edificios a través de losas de suelo o uniones con las paredes con fugas y pueden afectar a la salud de los habitantes.

Las redes de rejilla
(por ejemplo, las denominadas redes de Hartmann, Curry o Benker) sirven en la radiestesia como orientación sobre los posibles flujos de energía en el suelo.
Calidad contrastada y fundamentos científicos
La investigación académica sobre los campos geopáticos es aún reciente y, en parte, controvertida. Algunos científicos consideran que los campos geopáticos son pseudociencia. Otros los consideran un fenómeno real. De esta investigación se desprende que los campos de interferencia geopáticos no se comprenden del todo, pero pueden tener efectos medibles en las personas.
Investigación sobre las zonas geopáticas
La cuestión de si las zonas de perturbación geopática tienen efectos medibles en el organismo humano lleva muchos años siendo objeto de estudio científico. Varios estudios internacionales demuestran que se producen cambios cuantificables en los parámetros fisiológicos en dichas zonas. Los resultados de estas investigaciones aportan indicios de que los campos geopáticos pueden influir en las personas.
Constituyen la base de nuestras láminas «Harmonie», que combinan por primera vez de forma cuantificable la seguridad técnica y la armonía ambiental, como complemento opcional a la protección estructural contra el radón.
Estudios internacionales
Hacker et al. (2005 y 2006, Universidad de Salzburgo)
estudiaron las zonas de estrés geopático y observaron cambios significativos en los parámetros de medición biofísicos («Glow»), así como cambios en los parámetros de estrés y regeneración.
Aghav y Tambade (2015, India)
observaron cambios en las funciones vitales fisiológicas de los participantes en zonas geopáticas.
Convocar (2012, Filipinas)
estableció una relación entre la calidad del sueño y la exposición a las perturbaciones geopáticas.