Por qué es fundamental la protección contra el radón
Desde la entrada en vigor de la Directiva 2013/59 de Euratom y de la Ley alemana de protección radiológica, la protección contra el radón forma parte integrante de la planificación arquitectónica moderna. Las concentraciones elevadas en los espacios interiores pueden afectar a la salud de los ocupantes. Sin embargo, los requisitos mínimos legales por sí solos no bastan para crear un clima interior saludable y equilibrado.

Emisiones de radón en Europa
El radón es un gas noble de origen natural que se desprende del suelo y penetra en los edificios a través de losas de suelo o uniones de paredes con fugas. La presencia de radón en Europa varía considerablemente de una región a otra y sigue las estructuras geológicas del continente. Se registran niveles altos o muy altos en algunas zonas de la República Checa, el sureste de Alemania y el norte de Austria. Las concentraciones de radón también son elevadas en Finlandia, así como en las áreas metropolitanas de Suecia y Noruega. Por el contrario, se registran niveles de radón de medios a bajos en España, Eslovenia y los países del sureste. En muchos países se alternan regiones con niveles bajos y medios de radón.
